LA PREEMINENCIA DE CRISTO

 

CRISTO LA PLENITUD DE LA DEIDAD CORPORALMENTE

 

(PLENITUD - PLEROMA, AQUELLO DE LO QUE ALGO ESTÁ LLENO)

 

I. TODA LA PLENITUD DE LA DEIDAD HABITA CORPORALMENTE EN CRISTO.

          A. Colosenses 2:9, “Porque en él habita corporalmente toda la plenitud (la totalidad) de la Deidad (poderes y atributos divinos)”. La totalidad de los atributos de Dios, el ser completo de Dios, se demuestran en Cristo, el único Mediador (1 Timoteo 2:5).

          B. Colosenses 1:19, “Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten; 18 y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia; 19 por cuanto agradó al Padre que en él habitase toda plenitud”.

          C. Con razón leemos (Apocalipsis 5:13), “Y a todo lo creado que está en el cielo, y sobre la tierra, y debajo de la tierra, y en el mar, y a todas las cosas que en ellos hay, oí decir: Al que está sentado en el trono, y al Cordero, sea la alabanza, la honra, la gloria y el poder, por los siglos de los siglos”.

 

II. LA PALABRA “PLENO” ES PALABRA CLAVE PARA EL CRISTIANO.

          A. Colosenses 2:2, “para que sean consolados sus corazones, unidos en amor, hasta alcanzar todas las riquezas de pleno entendimiento, a fin de conocer el misterio de Dios el Padre, y de Cristo”.

          B. Colosenses 3:10, “y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno”.

          C. 1 Tesalonicenses 1:5, “ pues nuestro evangelio no llegó a vosotros en palabras solamente, sino también en poder, en el Espíritu Santo y en plena certidumbre, como bien sabéis cuáles fuimos entre vosotros por amor de vosotros”.

          D. Hebreos 6:11, “Pero deseamos que cada uno de vosotros muestre la misma solicitud hasta el fin, para plena certeza de la esperanza”.

          E. Romanos 15:29, “Y sé que cuando vaya a vosotros, iré en la plenitud de la bendición de Cristo” (LBLA). Aunque llegara como prisionero de Roma Pablo llegaría con la plenitud de las bendiciones del evangelio para ellos como para sí mismo. La palabra de Dios no está presa.  

     ---- ¡Qué textos más sublimes que elogian a Cristo y su iglesia! Exaltan a Cristo y describen el honor y la dignidad que la iglesia recibe de Cristo como su cuerpo.

     --- Los que de cualquier manera menosprecien a la iglesia al mismo tiempo menosprecian a Cristo.

         Toda “religión” que niegue la Deidad absoluto de Cristo lo niegan (Mateo 10:33) y en el Día Final darán cuenta de sus blasfemias.

          D. Muchísimos religiosos prefieren tener sus propia iglesias con sus propios nombres, su propio culto, su propia organización y obra, en lugar de simplemente obedecer al evangelio de la gracia de Dios, hablar de cosas bíblicas con palabras bíblicas y, en fin, seguir los caminos de Dios en lugar de sus propios caminos. (Isaías 58:8, 9).

    ---III  Colosenses 1:15 El es la imagen del Dios invisible, -- "A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer" (Jn. 1:18).

          En esta carta a los colosenses Pablo exalta a Cristo. Proclama su grandeza y su preeminencia sobre toda la creación.

     1:19, "agradó al Padre que en él habitase toda plenitud ... en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad" (1:19; 2:9). "Cristo, el cual es la imagen de Dios" (2 Cor. 4:4). "Existiendo en la forma de Dios" (Fil. 2:6); al llegar a ser hombre no dejó de existir en la forma de Dios "El cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia" (Heb. 1:3). Cristo es Dios revelado; por eso, Jesús dijo a Tomás, "Si me conocieseis, también a mi Padre conocerías" (Jn. 14:7), y dijo a Felipe, "El que me ha visto a mí, ha visto al Padre" (Jn. 14:9). "En Cristo el invisible Dios llegó a ser visible" (GH).

          Como Dios es eterno, el Hijo es eterno. Como Dios es todopoderoso, el Hijo es todopoderoso (Apoc. 1:8, 17). Como Dios es omnisciente, Cristo es omnisciente. En fin, siendo Dios, Cristo posee todos los atributos de Dios, y los tenía cuando estuvo en la tierra.

 

        

 -- el primogénito de toda creación. -- Cristo ocupa la posición de primogénito o principal o Señor, "Porque en él fueron creadas todas las cosas ... y él es antes de todas las cosas ... y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia ... para que en todo tenga la preeminencia" (1:15-18). Cuando la palabra primogénito se usa con respecto a los nacidos físicamente quiere decir el primer nacido. Puesto que en la Biblia el primogénito era el hijo principal, éste heredaba al padre y, por eso, si su padre era rey, heredaba el trono; si su padre era el Sumo Sacerdote, llegaba a ser el Sumo Sacerdote, etc. A causa de la grandeza (preeminencia) asociada con la primogenitura, el término primogénito llegó a significar principal, el equivalente de señor. Por eso, Cristo es el "primogénito (Señor) entre muchos hermanos" (Rom. 8:29); es "el primogénito (Señor) de los muertos" (Apoc. 1:5).

          Este término se usa de Cristo como el primogénito de María (Mat. 1:25), pero en este texto en Colosenses (1:15) no tiene nada que ver con su nacimiento, sino con su preeminencia por encima de toda la creación (1:18). El término se usa aquí como se usa en Sal. 89:27; hablando de David Dios dice, "Yo también le pondré por primogénito, el más excelso de los reyes de la tierra". Hablando de Israel "Jehová ha dicho así: Israel es mi hijo, mi primogénito" (hijo elegido honrado y favorecido, Ex. 4:22). David no era el hijo primogénito, sino que Dios lo puso por primogénito, es decir, "el más excelso de los reyes de la tierra". No tiene que ver con su origen físico, sino con su posición de grandeza y exaltación.

          Heb. 1:6 dice, "Cuando introduce al Primogénito en el mundo, dice: Adórenle todos los ángeles de Dios". En este texto es muy obvio que la designación primogénito tiene que ver con su grandeza, pues agrega, "Adórenle todos los ángeles de Dios". Tiene que ver con su Deidad, porque solamente a Dios se puede adorar (Mat. 4:10).

 

IV SOLAMENE DIOS PUEDE CREAR. 1:1; Isa. 44:24, "Yo Jehová, que lo hago todo, que extiendo solo los cielos, que extiendo la tierra por mí mismo"); pero Cristo es el Creador. Por eso, Cristo es Dios (2:9, "en él habita la plenitud de la Deidad corporalmente"). 

--- "Porque en él fueron creadas todas las cosas". Si Cristo mismo hubiera sido creado, Pablo no podría haber dicho que en El fueron creadas todas las cosas, pues El no podía haberse creado a sí mismo.

 

    --- “En Él Col. 1:16 Porque en Él (no sólo por sino en El; Rom. 12:5; 16:3, 7, 9, 11; 1 Cor. 1:30; 4:15) fueron creadas todas las cosas ("quedan creadas. las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades (2:10, 15; Rom. 8:38; 1 Cor. 15:24; Efes. 1:21; 3:10; 6:12); todo fue creado por medio de él y para él. -- 

   --- Col. 1:17 Y él (no era, sino) es (para Dios no hay tiempo pasado o tiempo futuro, porque eternamente vive en el tiempo presente) antes de todas las cosas (por eso, es eterno: Jn. 1:1, 2, 10; 8:58, "antes que Abraham fuese, yo soy"; 17:54; Fil. 2:6, 7; Miqueas 5:2; Heb. 1:8-12; Apoc. 22:13), -- Pablo no dice que Cristo "fue engendrado antes de todas las cosas", sino que El es antes de todas las cosas.

          En sus cartas Pablo emplea tales términos como "principado y autoridad y poder y señorío" (Efes. 1:21). Los gnósticos daban un lugar muy prominente a los varios grados de ángeles (como seres intermediaros) y aun les daban culto (2:18), pero sean ángeles fieles o rebeldes, sean espíritus buenos o malos, todos están sujetos a Cristo y "cuando introduce al Primogénito al mundo, dice: Adórenles todos los ángeles de Dios" (Heb. 1:6). "Lejos de ser uno de ellos, él los creó" (WB).

          -- y todas las cosas en él subsisten; -- Heb. 1:3. "La filosofía gnóstica, que afirma que la materia es mala y que fue creada por un eón remoto, queda así barrida de un plumazo. El Hijo del amor de Dios es el Creador y Sustentador del universo, que no es de sí malo" (ATR). El universo (kosmosestá dirigido y controlado por la mente de Cristo y, por eso, está sumamente ordenado (la palabra kosmos significa orden). Todas las leyes "naturales" (leyes de la naturaleza) son, en realidad, las leyes de Cristo por medio de las cuales El sustenta y gobierna el universo. "Hay una cohesión maravillosa en el universo ... La gravedad y otras leyes de la física regulan los cuerpos celestiales con un orden tremendo. Nadie realmente sabe por qué la gravedad funciona, excepto que el poder supremo lo decreta. Hay una interdependencia entre las criaturas naturales que en cuanto a su origen desafía las explicaciones naturalistas" (WF). Sin el control y dirección de Cristo, el universo estaría desordenado y arruinado.

 

      Col. 1:18 y él es la cabeza del cuerpo (1:24; 1 Cor. 12:12,27; Rom. 12:5; Efes. 1:22; 4:2, 15; 5:30) que es la iglesia, -- "Jesús es el primero asimismo en el reino espiritual, así como en la naturaleza (versículos 18-20)" (ATR). La iglesia es su organismo por el cual obra y lleva a cabo su propósito en el mundo. El cuerpo recibe dirección de la cabeza, obedece sus instrucciones. La iglesia no manda, sino que recibe y obedece los mandamientos de su cabeza. Esta verdad sencilla condena todos los concilios, convenciones, sínodos, etc. establecidos por los religiosos para hacer leyes, establecer prácticas y ordenar el culto de la iglesia.

          -- él que es el principio (archeprioridad), -- "He aquí el Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio (arche; "el origen o la fuente", LBLA, margen) de la creación de Dios" (Apoc. 3:14); es decir, El es el Principio en el sentido de ser el Principiador (Originador, Creador) de la creación de Dios (Jn. 1:3; Heb. 1:2.

          -- el primogénito de entre los muertos (Apoc. 1:5), para que en todo (entre todos) tenga la preeminencia; -- La palabra primogénito equivale a Señor. Cristo es el Señor de los muertos como también de los vivos (Rom. 14:9).

 

     --- Col. 1:19 por cuanto agradó al Padre que en él habitase toda plenitud, -- "Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad" (2:9). "Para los gnósticos, Jesucristo no era en manera alguna único. Hemos visto cómo postulaban toda una serie de emanaciones entre el mundo y Dios. Insistían en que Jesús era sólo una de esas emanaciones: uno de tantos intermediarios entre Dios y los hombres. Podía estar colocado muy alto en la serie, hasta podía ser el más alto, pero de ninguna manera único, sino sólo de la serie, uno de tantos. Pablo refuta esto insistiendo en que en Jesucristo habita toda plenitud (Colosenses 1:19); en él está la plenitud de la Deidad en forma corporal (Colosenses 2:9) ... no es una revelación parcial de Dios, sino absolutamente único y que en él se encuentra la totalidad de Dios, la plenitud divina" (WB).

 

   --- Col. 1:20 y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas, así las que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz. -- Todos los hombres han pecado (Rom. 3:23) y, por eso, están alejados de Dios (Isa. 59:1, 2). ¿Cómo podría Dios ser justo si justificara al pecador? (Rom. 3:26). Sólo por medio del sacrificio de Cristo como propiciación por nosotros (1 Jn. 1:7; 2:1, 2). Cristo derramó "la sangre de su cruz" para ser la propiciación por los pecados del hombre y, por lo tanto, Dios nos puede perdonar y recibir (2 Cor. 5:18-19. De esta manera "por medio de" Cristo Dios ha reconciliado a los que obedecen al evangelio.

 

 

Cristo es Dios

 

I. El Dios Verdadero.

          A. Jn. 17:3,  "Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado". Los arrianistas y socinianistas modernos (por ejemplo, los "testigos" contra Jehová) rechazan la afirmación de Rom. 9:5; Col. 2:9; Tito 2:13; 2 Ped. 1:1 que Cristo es Dios. Rechazan la afirmación de Juan que Jesucristo es Dios (1:1; 8:58; 14:9; 1 Jn. 5:20, etc.) y enseñan que "esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a la criatura Jesucristo, a quien has enviado".

          B. 1 Jn. 5:20. ¡Es increíble que los incrédulos perversos crean que haya vida eterna en conocer a una criatura! Juan 17:3 dice que el Padre es "el único Dios verdadero" y 1 Juan 5:20 dice que "estamos en el verdadero, en su Hijo Jesucristo. Este es el verdadero Dios, y la vida eterna". La palabra "Este" se refiere a su antecedente inmediato: "Jesucristo". Como el Padre es el verdadero Dios, así también Jesucristo es el verdadero Dios.

          C. Apoc. 3:7, "Esto dice el Santo, el Verdadero"..

         1 Juan 5:20  -- al igual que 1 Juan 1:2 -- afirma que Cristo es la vida. Desde luego la vida eterna procede del Padre, pero en los escritos de Juan siempre se relaciona la vida o la vida eterna con Cristo.

          E.      Si Juan no quería Si Cristo no es el verdadero Dios, entonces El no puede ser adorado (Mat. 4:11), y los que le adoran están adorando una criatura (Rom. 1:25).

 

II.      Juan ya había afirmado repetidas veces la deidad de Jesucristo.

          A. 1:1, "el Verbo era Dios" (literalmente, Dios era el Verbo, así lo dice el griego para dar énfasis a su deidad); 1:18, ha dado a conocer al Padre (¿alguna criatura puede representar y revelar al Padre? "revelar" no significa decir o escribir alguna descripción, sino revelarlo o exhibirlo en su persona; 5:30-47, hay cinco testigos seguros de su deidad (Juan, el Padre, las obras de Jesús, las Escrituras y Moisés); 8:19, "si a mí me conocieseis, también a mi Padre conocerías" ; se identifica a sí mismo con el "Yo Soy" (Jehová, el Ser Eterno) de Ex. 3:14 (8:24, 58); los judíos entendían perfectamente que Jesús afirmaba que El mismo era deidad (10:33, "te haces Dios"); "El que ha visto a mí, ha visto al Padre" (14:9).

          B. Después de tantas afirmaciones de su deidad, ¿quién puede creer que en Juan 17:3 Jesús diría que El era simplemente una criatura? El pensamiento de Juan 17:3 es que es imposible conocer al Padre aparte de Cristo (14:6); este texto y otros (p. ej., 1 Tes. 1:9) forman contraste no solamente entre el Dios verdadero y los dioses paganos, sino también entre el Dios verdadero revelado a través de Jesucristo y el supuesto "Dios" de los judíos incrédulos que rechazaban a Jesucristo como su Mesías. No había Padre aparte del Padre revelado por Jesucristo. Al rechazar a Cristo también rechazaron a su propio Dios y Padre, porque ese rechazamiento indicaba que no lo conocían. El único Dios verdadero es el Dios revelado por Jesucristo. Juan 8:19: "Ni a mí me conocéis, ni a mi Padre; si a mí me conocieseis, también a mi Padre conocerías". Juan 10:30, "Yo y el Padre uno somos"; Juan 12:45, "y el que me ve, ve al que me envió"; Juan 14:9, "El que me ha visto a mí, ha visto al Padre".

         

"por medio del cual son todas las cosas". El afirmar que por medio de una criatura han sido creadas todas las cosas no solamente es incredulidad, sino también insensatez. (Véanse Juan 1:3; Col. 1:16, 17; Heb. 1:2). Si Jesucristo es el Creador, como estos textos claramente afirman, entonces El es Dios. Una criatura no puede ser el Creador. No puede haber omnipotencia delegada (o Dios delegado). En lugar de afirmar la inferioridad de Jesucristo, este texto afirma su igualdad con el Padre porque es Señor de todo, tiene autoridad para dar leyes a los hombres y juzgarles en el día final.

 

IV. Durante su vida terrenal Jesucristo demostraba repetidas veces los atributos divinos (atributos de la deidad).

          A. La omnipotencia (haciendo muchas señales que solamente Dios puede hacer); la omnisciencia (Jn. 2:24, 25; Mat. 9:4; 12:25; Luc. 5:22; 11:17, etc.); era adorado (Mat. 4:11, solamente Dios es adorado); perdonaba pecados (Mar. 2:5, solamente Dios perdona pecados), etc. No hay nada en 1 Cor. 8:6 que contradiga esta verdad.

         

V. Rom. 16:27, "Al único y sabio Dios, sea gloria mediante Jesucristo para siempre. Amén".

          A. Los que citan este texto para afirmar que el Padre es el único Dios y que Jesucristo es una criatura rechazan el concepto bíblico de la necesidad de un Mediador (Jn. 14:6; 1 Tim. 2:5; Heb. 4:15, 16, etc.), que tiene que ser tanto Dios como hombre. El Verbo, Dios verdadero (Jn. 1:1), fue hecho carne (Jn. 1:14) para revelar al Padre (Juan 8:19; 14:9) (aparte de Jesucristo Dios no puede ser conocido), y para ser nuestro perfecto Mediador.

          B. Por lo tanto, Pablo afirma en este texto que a través de Jesucristo Dios es glorificado para siempre. Muchos textos afirman esto. No hay otra manera de glorificar a Dios.

 

VI. Juan 10:33-36, "tú, siendo hombre, te haces Dios".

          A. Jesús les respondió: ¿No está escrito en vuestra ley: Yo dije, dioses sois? Si llamó dioses a aquellos a quienes vino la palabra de Dios (y la Escritura no puede ser quebrantada), ¿al que el Padre santificó y envió al mundo, vosotros decís: Tú blasfemas, porque dije: Hijo de Dios soy?"

        

          C. Jesús dice (ver. 30), "Yo el Padre uno somos". Con esto afirma su deidad. Los judíos tomaron piedras para apedrearle por blasfemia "porque tú, siendo hombre, te haces Dios", pero eran inconsecuentes, porque nunca se quejaron de que los jueces y magistrados se llamaran dioses. En esto demostraron su prejuicio contra Cristo.

         

"Si no hago las obras de mi Padre, no me creáis. Mas si las hago, aunque no me creáis a mí, creed a las obras" (Juan 10:37, 38). Fue un argumento incontestable. A los jueces "vino la palabra", es decir, su oficio o trabajo de aplicar la ley de Dios era autorizado por Dios.