¿Quién escribió el Génesis?

 

Por Josué I. Hernández

 

A pesar de los intentos por rechazar la autoría mosaica del Génesis, el texto bíblico lo afirma repetidamente. Génesis es el primero de los cinco libros considerados como la Torá o Ley, cinco volúmenes que originalmente formaron un solo libro.

 

Estrictamente hablando, Génesis no es un libro. El Génesis es el primer tomo, o volumen, de un libro. Tanto en las Escrituras del Antiguo como del Nuevo Testamento, todo el material desde Génesis hasta Deuteronomio siempre es tratado como un solo libro, al que se llama:

 

 

La palabra “ley” (heb. “torá”) puede confundir fácilmente nuestra mentalidad occidental, evocando ideas sobre tribunales, demandas, legislaturas y legislación. No obstante, el sustantivo hebreo que se traduce “ley” es una palabra compuesta del verbo “enseñar” con un prefijo. Entonces, la ley de Dios es la instrucción de Dios para enseñar (Deut. 17:11). Por consiguiente, “ley”, en este contexto, debe entenderse como “dirección; instrucción; orientación” (Vine).

 

En consideración de lo anterior, “el libro de la ley” no es únicamente un código legal. Ciertamente incluye mandamientos, pero también incluye otras formas de enseñanza que dirigen, orientan e instruyen. Todo este material es “ley” en el sentido hebreo, porque todo el libro enseña lo que Dios ha provisto “para nuestra enseñanza” (Rom. 15:4; cf. 1 Cor. 10:11).

 

Hace más de dos mil años, el libro de la ley llegó a dividirse en cinco tomos. Flavio Josefo, que vivió en la época de los apóstoles y se formó con los fariseos, se refirió a los “cinco libros” de la ley de Moisés. Sin embargo, cuando Dios habló a través del apóstol Pablo, quien también se había formado como un fariseo (Hech. 22:3; 26:5; Fil. 3:5), Pablo se refería a la ley como un solo libro (ej. Rom. 10:5; Gal. 3:10).

 

Después de que Moisés sacó a los israelitas de Egipto, la Biblia dice que Dios le reveló estos textos (Lev. 27:34; cf. Deut. 29:1). El último libro del Antiguo Testamento declara, “Acordaos de la ley de Moisés mi siervo, al cual encargué en Horeb ordenanzas y leyes para todo Israel” (Mal. 4:4).

 

Jesucristo preguntó, “Pero respecto a que los muertos resucitan, ¿no habéis leído en el libro de Moisés cómo le habló Dios en la zarza, diciendo: Yo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob?” (Mar. 12:26). Como vemos, Jesús afirmó que Moisés era el autor del libro de la ley, y lo hizo en varias ocasiones, “¿No os dio Moisés la ley, y ninguno de vosotros cumple la ley? ¿Por qué procuráis matarme?” (Jn. 7:19). “Porque si creyeseis a Moisés, me creeríais a mí, porque de mí escribió él” (Jn. 5:46).

 

Es interesante reconocer que los mismos saduceos afirmaban la autoría mosaica de la Ley, “Maestro, Moisés nos escribió que si el hermano de alguno muriere y dejare esposa, pero no dejare hijos, que su hermano se case con ella, y levante descendencia a su hermano” (Mar. 12:19; cf. Luc. 20:28).

 

Cuando Felipe habló a Natanael acerca de Jesús, le dijo, “Hemos hallado a aquél de quien escribió Moisés en la ley, así como los profetas: a Jesús, el hijo de José, de Nazaret” (Jn. 1:45). Felipe y Natanael tenían el mismo Pentateuco que nosotros también tenemos, y entendían que Moisés es el autor humano a quien Dios reveló la Ley.

 

Conclusión

 

Se requiere algún compromiso con el error para negar que Moisés escribió el Génesis, y el modernismo se ha caracterizado por ello. Sin embargo, lo que es cierto para la Ley como conjunto, es cierto también para el Génesis en particular, y la evidencia indica que el Génesis fue escrito por Moisés.